ALLÁ VA LA DESPEDIDA, LA QUE ECHAN LOS RESINEROS,QUE CON LA ESCODA EN LA MANO VAN DERROCHANDO SALERO

Tras la tala del pino y pelarlo se iniciaba una gran labor, que era el traslado, conocido como "las maderadas". En Arcos , la corta era arrastrada por caballerías tronco a tronco hasta llevarlo a zonas más o menos llanas donde sería cargado en carros para ser trasladados a Villalba de la Sierra, y desde allí por el río empleando el sistema "armadía". De este modo, su traslado era más fácil y las personas encargadas de esta actividad se denominaban los "gancheros" que utilizaban el "bichero" para colocar los troncos en los ríos serranos.